She put her hair up in a ponytail. It was cleaning day and
she was ready. The broom, the mop, the bucket, the cloth, the all-purpose cleaner,
the wood cleaner, the bathroom cleaner, the bleach, the vacuum cleaner, the garbage
can… the gloves were on! She liked the idea of putting in place all the little
things for daily life to come and mess up with them again. She swept in the
kitchen, mopped in the living room, scrubbed in the bathrooms, vacuumed in the bedrooms, and dusted all
windows, tables, desks, and drawers. All this to the festive rhythm of the
music specially chosen for such chores. It was almost done but there was the
room with the closed door. As she had done other times, she slightly opened the
door, just a bit, and a deep smell like sadness and anger came out from it. She couldn’t
see well inside because it was very dark, but she could see some shadows moving
around and she could hear their voices. She couldn’t recognize the words but she understood the tone, the confusion, the grief. She knows that room
is not hers to clean. She knew so from the first moment. She closed the door carefully,
cleaned the outside of it with the cloth hoping she was not making it worse,
and went away a little bit sad thinking, what’s going to happen when he finally
decides to clean that room?
Monday, 6 July 2026
The Room
Monday, 15 June 2026
The Absence
As soon as she closed the door, she knew the house was
haunted. She couldn’t explain exactly how she knew, but she was certain. During
the day it became evident. In the kitchen the dishwasher was empty, the blender
vase was in a different place, the crumbs and stains on the counter disappeared.
In the living room the lamp will not turn on, the main door would make no sound,
the blankets were folded on the corners of the couch. In her room the door was open, and inside it was warm and quiet. There was a deep silence filling the rooms
when she walked in. At night it took her a long time to fall asleep. The air in
the main bedroom was lighter, like there was not enough oxygen to breathe. It
was summer, but in the bed the sheets were cold and rough. She woke up many
times during the night, and each time she noticed how the house was getting
bigger, dull, strange, unfamiliar. The next morning, she went out to distract
herself, but when she came back the house was even more odd. Everything was exactly
as she had left it. It seemed like not even the leaves were moving in the trees.
She took a shower, got dressed, and sat to work in the puzzle she was doing. Suddenly, the speaker went on in the kitchen, and music started, the living room lamp
turned on, the main door opened with a loud sound, and wet footprints appeared at
the entry. She smiled in relief. They were back. The house was not haunted
anymore, it was alive.
Thursday, 4 June 2026
The Adventurer
The boy saw the small blue box tied with a golden bow, and
his curiosity exploded. He waited for a moment when adults were not paying attention,
quickly took it and ran to his secret place. There, he slowly untied the bow
and opened the lid. The view of five shiny, diamond-shaped chocolates struck
him. A light smell of wet forest mesmerized him. He lost track of time while
his fingers gently rubbed the chocolates clockwise. He took the one
in the middle and carefully took a bite, the ocean flooded his mouth, and a long
lasting sweet dark chocolate flavor, all the jungle, filled his senses and his
mind. It was like that every bite, and at the end the boy licked the melted
chocolate left on his fingers. At that moment he knew, he learned, he
understood what a treasure is.
Monday, 11 May 2026
El pollo, el gato y la piedra
Friday, 6 March 2026
La moneda
Friday, 13 February 2026
Motivos y escenarios para llorar
COMMENTARY
Motivos y escenarios para llorar: Una propuesta para expandir las instrucciones de Cortázar, J. 1962
Catalina
Palacios1
|
1 En búsqueda de
una institución a la que afiliarse.
Correspondencia Catalina Palacios
Editor: a ver quién
quiere.
|
Resumen En los humanos, llorar es una actividad vital
estrechamente ligada a las emociones. En 1962, Julio Cortazar publicó
Instrucciones para llorar, estableciendo los principios de la teoría del
llanto. Después de varias décadas de aprendizaje empírico sobre cómo llorar,
considero que es necesario expandir esta teoría para incluir los motivos y
los escenarios en que el llanto sucede. Aquí, propongo que la intensidad, la
duración, y la frecuencia del llanto deben variar de acuerdo con los motivos
y los escenarios y sugiero que no existe una única manera correcta de llorar.
Además, incluyo instrucciones para responder al llanto de los otros y discuto
el futuro de la teoría del llanto.
PALABRAS
CLAVE Teoría del llanto, lagrimas, aplicaciones del llanto. |
1 | INTRODUCCIÓN
“Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo.”
Cortazar, 1962.
Llorar es una de las actividades más
importantes de la vida humana. Es la primera manifestación de vida en los
recién nacidos, la primera forma de expresión y comunicación de los infantes,
el método más natural para aliviar las emociones, y la manera más común de
despedir a quienes se han ido. Aunque todos los animales con glándulas lagrimales
son capaces de producir lágrimas, en los humanos el llanto es una actividad compleja
estrechamente ligada a las emociones y provocadora de reacciones especificas en
quienes observan.
En 1962 Julio Cortazar publicó, hasta donde tengo
conocimiento, las primeras instrucciones para llorar, estableciendo los
principios de la teoría del llanto (Cortazar, 1962). Aunque muchos de los
elementos fundamentales de la teoría del llanto, como la duración y la
intensidad, pueden reconocerse en el manuscrito de Cortazar, este autor no hace
distinciones sobre cómo llorar. En consecuencia, pareciera que Cortazar asume,
por convicción o por sesgo de la experiencia, que hay una única manera correcta
de llorar y que los motivos y los escenarios para llorar pueden dejarse de lado.
En este estudio propongo una expansión de las
instrucciones para llorar sugeridas por Cortazar, en la que considero los
motivos y los escenarios en los que el llanto se desarrolla y sugiero instrucciones
para responder ante el llanto de otros. Además, formalizo la intensidad, la
duración, y la frecuencia del llanto como variables que permiten definir esta
actividad y caracterizar las diferentes formas correctas de llorar. Espero que
esta propuesta permita construir una aproximación más integral a la teoría del
llanto.
2 |
MOTIVOS PARA LLORAR
Cortazar argumenta que la manera correcta de
llorar es independiente de los motivos. Sin embargo, su caracterización de cómo
llorar parece estar suscrita al llanto derivado de la tristeza y no incluye el
llanto derivado de otras emociones como la felicidad, o de situaciones más
complejas donde el llanto es resultado de la mezcla de emociones, como la rabia
y la frustración, o el alivio y la victoria. Además, Cortazar es claro al
definir que sus instrucciones aplican en particular al llanto medio u ordinario,
lo que nos permite inferir que se refiere a llantos derivados de motivos
cotidianos y pasajeros, sin consecuencias trascendentales o definitivas. Aquí
en cambio proponemos que hay diferentes formas correctas de llorar dependiendo
de los motivos que originan el llanto.
Motivos cotidianos y pasajeros
Estos motivos agrupan cualquier situación que
pueda describirse como sencilla, simple, o incluso ridícula, sin que por ello
se demerite su importancia. Por ejemplo, la pérdida de un objeto, la discusión
con un ser querido o con un colega, el rechazo de la publicación de un artículo
o de la aplicación a un trabajo, o incluso el dolor de golpease el dedo pequeño
contra la cama. Todos estos ejemplos corresponden a circunstancias asociadas a
emociones de tristeza, rabia, dolor o frustración, que, en principio, son
limitadas en su efecto y en el tiempo.
En estos casos el llanto corresponde
precisamente al descrito por Cortazar en su ensayo, y se pueden seguir sus
instrucciones al pie de la letra para reproducirlo, incluido el hecho de que el
llanto que “no ingrese en el escándalo, ni insulte a la sonrisa” y que su “duración
media sea de tres minutos”. Hay que tener en cuenta que, así como su causa,
este tipo de llanto debe ser limitado, su duración es corta, su intensidad leve
o media, y corresponde a un único evento.
El llanto que acabamos de describir es similar en
duración, intensidad, y frecuencia al derivado de emociones más amables, como
la felicidad, el éxito, o el cariño, y por tanto estas emociones se consideran siempre
motivos cotidianos y pasajeros. Es el caso de llorar por ejemplo por sustentar
la tesis o graduarse, estar junto a la persona que se ama, o por la
satisfacción de ver triunfar a un ser querido. Sin embargo, para evitar
confusiones entre el llanto derivado de emociones dolorosas y de emociones
amables, se recomienda que en el caso de estas últimas junto con la producción
de lágrimas se incluyan sonrisas y movimientos de motivación y afecto, como
levantar los brazos en señal de satisfacción o de éxito, o abrazar a los otros
demostrando camaradería. Este tipo de llanto es probablemente el único que los
demás reciben cómodamente y por tanto para los observadores solo se recomienda unirse
a las expresiones de motivación y afecto y hacer énfasis en la sonrisa.
Motivos trascendentales y definitivos
En estos motivos se agrupan las perdidas o el
daño de seres queridos muy cercanos, las pérdidas de partes del cuerpo propias
o las enfermedades terminales, y las pérdidas de lugares o tiempos que son
irrecuperables. En estos casos el llanto no es un evento único sino una sucesión
de llantos estrechamente conectados cuya intensidad, duración y frecuencia comienzan
en valores muy altos, pero van disminuyendo con el paso de tiempo.
El llanto inicial puede catalogarse como
desmedido, profundo, ruidoso, exagerado y usualmente requiere un uso intensivo
de papel higiénico. Las lágrimas de este llanto son goterones enormes que, de
no ser recogidas en el pañuelo o el papel, tienen la propiedad de humedecer
extensamente la camisa. Este es el llanto en que los mocos son mucho más
pronunciados, y contrario a lo establecido por Cortazar, llorar no se termina
en el momento en que uno se suena, sino que el sonarse constituye solo una
pausa requerida para tomar aire, luego de la cual la llorada continúa
repitiendo el ciclo varias veces. El final de este llanto suele asociarse al
extremo cansancio que el evento genera, y la imposibilidad biológica de llorar
indefinidamente.
Este es además el caso donde las evidencias
físicas del llanto son más claras, con contracciones violentas y profundas del
rostro, los ojos y la cara hinchadas, las mejillas rojas, y las venas de la
frente pronunciadas. Además, es el llanto más sonoro, con quejidos lastimeros y
profundos acompañados de palabras de desolación como ayyy, por qué, no puedo y
otras por el estilo. Es normal que este llanto conduzca a la deshidratación y a
intensos dolores de cabeza, por lo que se recomienda tomar líquidos ricos en
electrolitos luego de las pausas generadas al sonarse, y no hacer actividades
que requieran enfocar la atención mientras se llora.
Este llanto es el más difícil de manejar por
parte de los otros, sobre todo porque no hay nada que hacer ante los motivos
que lo generan. Por lo tanto, para los sujetos que observan, se recomienda
armarse de paciencia y de cariño y acompañar a quien llora, si este lo permite,
sin buscar entablar una conversación y sin la pretensión de arreglar nada, en resumen
la presencia es suficiente. Sin embargo, también se recomienda que los
observadores estén preparados para atender las necesidades del llorante, por ejemplo,
disponiendo de pañuelos o papel higiénico extra, teniendo líquidos a la mano, y
estando dispuestos a pasar un largo rato aburridos en silencio con la atención
en quien llora, sin por ejemplo revisar el celular, hacer preguntas bobas, o quedarse
dormido.
Con el tiempo, en proporción al motivo
original, este llanto se transforma en uno más leve y tranquilo, parecido al
derivado de motivos cotidianos y pasajeros, pero teñido de nostalgia y con una tristeza
extendida que se percibe en el aire.
3 |
ESCENARIOS PARA LLORAR
El llanto público
En público, solo situaciones asociadas a
motivos trascendentales y definitivos parecen justificar el llanto ruidoso y
exagerado. En estos casos es recomendable acompañar las lágrimas de exclamaciones
de dolor y de movimientos corporales erráticos que bien sugieran la intención
de abandonar el lugar, el abandono (arrojo o aferro) ante el objeto que
representa el motivo del llanto, o una debilidad física insostenible que
usualmente debe terminar en un desmayo. En estos casos es indispensable la
participación de otros en asistir a quien llora, procurándole pañuelos para
recoger las lágrimas y los mocos, líquidos para incorporar pausas de silencio y
respiro indispensables durante el llanto, y buscando una silla u otro lugar
donde sentar a quien llora para minimizar el daño en caso de que se desmaye y
para alejarlo física y metafóricamente de los otros o del motivo del llanto.
Algunos autores sostienen que el llanto público
debería guardar unas proporciones que permitan mantener la integridad de la
dignidad, entendiendo por esto que quien llora no se descomponga ante otros y
pueda hacerse responsable de su llanto sin asistencia externa. Cortazar
pareciera adherirse a esta visión sugiriendo que el llanto no debe ingresar en
el escándalo, aun cuando el autor no especifica el escenario en que sus instrucciones
aplican.
En estos casos es importante que quien llora,
especialmente aquellos que son llorantes crónicos, estén debidamente
preparados. Esta preparación incluye la costumbre de guardar pañuelos o papel higiénico
en los bolsillos de los abrigos y las chaquetas, preferiblemente manteniendo
disponible una reserva en el bolso o la maleta. Cuando se presienta el llanto,
se debe sacar el pañuelo o papel y sostenerlo en la mano como anuncio de lo que
viene. El llanto en sí mismo corresponde con la caracterización hecha por
Cortazar con "una contracción general del rostro y un sonido espasmódico
acompañado de lágrimas y mocos". Sin embargo, tanto los sonidos como los
mocos deben mantenerse al mínimo posible y las lágrimas deben dejarse correr
hasta la mitad de las mejillas. En este punto es debido recogerlas con el
pañuelo o el papel, haciendo un movimiento lento pero evidente, que demuestre
el dominio de la persona sobre el llanto. Este movimiento se puede hacer
manteniendo la cabeza en alto si quien llora quiere demostrar una dignidad
desafiante, o bajando la cabeza hacia el pecho si se quiere demostrar una
dignidad recatada y afligida. Ante un evento de llanto inesperado, cuando no
hay pañuelos o papel disponible, es recomendable siempre mantener la cabeza en
alto y dejar las lágrimas rodar por la cara y el cuello hasta perderse ellas
mismas por entre la camiza o el abrigo, sin limpiarlas.
Los infantes tienen permitido un escenario
público adicional que está vetado para los adultos y que corresponde a un tipo
de llanto bien definido: las rabietas o berrinches. Este tipo de llanto en
realidad puede ocurrir en cualquier lugar y momento, siendo más frecuente en
centros comerciales y justo antes de salir de casa o cuando se va tarde para
alguna cita. Los berrinches son resistentes a cualquier tipo de instrucción ya
que corresponden a un desarrollo artístico y natural que quién llora, por lo
que pueden variar considerablemente en cuanto a la intensidad y la duración,
así como en la cantidad de lágrimas y en la sinceridad del llanto. En este
caso, le corresponde a los padres o tutores del infante atender el berrinche, y
es recomendable que los demás sujetos presentes continúen su camino y se
abstengan de intervenir. Sin embargo, se sugiere observar la situación desde
una distancia prudente y por cortos intervalos de tiempo, así como mostrar una
simpatía aprobatoria o acusatoria hacia los tutores y hacia el menor, de
acuerdo con la experiencia previa y la impresión que el berrinche genere en el
sujeto que observa.
A pesar de las instrucciones que acabamos de
exponer, y con la excepción de los berrinches, dado que llorar es una de las actividades
humanas que más genera incomodidad en los otros, no hay escenarios públicos que
se consideren adecuados para el llanto. Por esto sugiero que, ante la
inminencia de llorar, se procure el desplazamiento inmediato a un escenario
privado donde quien llora se encuentre idealmente solo o acompañado de una o
máximo dos personas de su entera confianza.
El llanto privado
En este escenario, si quien llora se encuentra
solo, se sugiere dar rienda suelta al llanto, sin limitarse en cuanto a la
intensidad y la duración de este, y acompañándolo de los sonidos o los
movimientos que más generen alivio al llorante. Se sugiere por ejemplo hacerlo
en su habitación a puerta cerrada, buscando siempre una posición confortable como
sentado en la cabecera de la cama, con las piernas recogidas sobre el sofá, o
en caso extremo agazapado en el piso con la espalda contra la pared y de preferencia
en una esquina del cuarto. La evidencia sugiere que es muy importante en este escenario
sentirse cubierto o protegido, por lo que apoyar la espalda contra la cama, el
sofá, la pared o en últimas el piso, o enrollarse en una manta o en las
cobijas, parece ayudar para disminuir la intensidad y la duración del llanto. También
es recomendable, en caso de que la llorada se extienda, cambiar de posición o hacer
caminatas alrededor del cuarto para generar pausas que rompan con la monotonía
del llanto.
4 | CONSIDERACIONES
FINALES PARA LA TEORÍA DEL LLANTO
Como espero sea evidente a partir de la discusión
de los motivos y los escenarios, existen diferentes maneras correctas de llorar,
y aunque hay elementos comunes entre ellas, la duración la intensidad y la frecuencia
permiten diferenciarlas claramente. Para
quien llora es importante reconocer sus motivos y el escenario en el que se
encuentra para producir el llanto adecuado. A su vez, las características del
llanto permiten que quienes observan infieran la gravedad del evento y respondan
de manera acorde, aun cuando desconozcan el motivo específico del llanto.
Considero que esta propuesta de la expansión de la teoría del llanto abre otras
rutas de investigación en el campo y permite una visión más integra de llorar. Es
importante resaltar que aquí no hemos analizado o discutido otros aspectos de
la teoría, como los propósitos o la sinceridad del llanto, o situaciones más
complejas como cuando no es una sola persona sino son varias las que lloran. Futuros
estudios en la teoría del llanto deberían enfocarse en abordar estos aspectos.
CONTRIBUCIONES DE LOS
AUTORES
C.P. diseño el estudio y es responsable por la
metodología, el análisis, la escritura, y las lágrimas lloradas.
AGRADECIMIENTOS
Este artículo surge como una respuesta
alternativa al llanto motivado por la frustración y la tristeza derivada de
aplicar a trabajos científicos en los Estados Unidos en medio de la situación
política y social actual. Por lo anterior, agradezco a todos aquellos que son
capaces de empatizar ante esta situación y que, a pesar del llanto, siguen
trabajando por la ciencia y la educación.
DECLARACIÓN DE CONFLICTO
DE INTERESES
La autora declara tener todos los conflictos y
todos los intereses del caso ante la negativa de People Architects de seguir
adelante con la consideración de su aplicación para la posición de Curadora de
Ornitología del Museo de Historia Natural de Cleveland.
REFERENCIAS
Cortázar, Julio, 1962. Instrucciones para
Llorar. En Historias de cronopios y de famas. "Dejando de lado los
motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un
llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su
paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción
general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos,
estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se
suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si
esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo
exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho
de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará
con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños
llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón
del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.
Tuesday, 16 April 2024
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Wednesday, 14 December 2022
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Thursday, 20 August 2020
Tarabita
El 10 de agosto a las 21:10 horas un sonido hueco y grave anunciando el quiebre de un corazón se esparció desde las escaleras hasta el resto del edificio como un sismo localizado que anunciaba cataclismos. El dueño del corazón se arrastró por las escaleras usando su mano izquierda para empujarse por las barandas mientras trataba de sostener en la mano derecha los trozos del corazón que se desboronaba. Los pequeños fragmentos iban deslizándose con sus bordes afilados mientras rasgaban la cavidad del pecho y caían pálidos hacia la mano que pretendía sostenerlos. En medio del derrumbe la identidad del corazón se hizo añicos y el latido unísono que lo acompañaba se hizo arrítmico y desordenado. La distancia entre cada trozo generaba una tensión inmaculada que cortaba el aire y dificultaba la respiración del dueño. La lentitud con la que un corazón roto se contrae y se expande hacen que la circulación se torne dificultosa y como consecuencia, se le helaron las manos y la espina dorsal. Las piernas le flaquearon y los músculos empezaron a temblar en pequeños espasmos tratando de compensar la perdida de temperatura. No le alcanzo la vida sino para arrastrarse escaleras abajo y buscar a tientas la puerta de su cuarto, el borde de su cama, el interior de las cobijas. Una vez adentro y ante el reconocimiento atónito del corazón destruido, le falló el cerebro. Las ideas se atropellaron contra el cráneo y el líquido cefalorraquídeo se hizo espeso. Las ilusiones se desvanecieron de súbito y todos los futuros se le hicieron delgados e improbables. Las neuronas crujieron replicando el sonido del corazón que se rompía y esa distancia falsa entre el corazón y el cerebro se hizo nula, ambos cayeron. No habiendo orden ni sentido en la cabeza el único mecanismo disponible para atender la emergencia se hizo presente, vinieron el llanto y la tristeza, y unas lagrimas gruesas empezaron a inundar las almohadas. El llanto vino acompañado de unos quejidos graves casi inaudibles que permitían restauran en el cerebro las sinapsis. Luego de ese dolor truncado e inmediato que se crea cuando un cerebro y un corazón se rompen vino el dolor real, el permanente. El dolor en los ojos, en los oídos; el dolor cóncavo del pecho vacío; el dolor agudo en la contracción del músculo; el dolor inundado en las mejillas; el dolor seco y sediento atrás en el cráneo; el dolor opresivo del diafragma en los pulmones; el dolor comprimido entre las vertebras; el dolor de la presión de todo lo que está inchado y supura. Así, el dueño del corazón derruido atravesó las tinieblas de la noche, temblando y agónico, escupiendo trozos de recuerdo y vomitando bilis. Con tanto destrozo no habría habido nadie que tendría apetito. El desayuno le supo a ceniza, el almuerzo a oxido, la cena a aceite. No era la primera vez que sufría de esa enfermedad hemorrágica y gangrenante que es el desamor. En medio de los delirios y los sudores sabía que tal vez lograría, una vez más, recuperarse, pero parte de los síntomas de dicha enfermedad es no tener certezas, y siempre estaba el riesgo de quedar lisiado para siempre. Los centros del cerebro se han reunido y han empezado a organizar las operaciones para contener los daños y las multiples cirugías para reconstruir el músculo que por fortuna todavía late. El dueño que, catatónico, aún respira, se encuentra en cuidados intensivos y el pronóstico es reservado. Hay riesgo de muerte cerebral y de fallo multisistémico cada vez que recuerda sus palabras - Que gracias - dijo ella.
Thursday, 12 March 2020
Ultimas palabras
Tuesday, 22 October 2019
Friday, 22 February 2019
Único
Monday, 18 February 2019
Dos
The Room
She put her hair up in a ponytail. It was cleaning day and she was ready. The broom, the mop, the bucket, the cloth, the all-purpose cleaner...
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El microsegundo en el que se dio cuenta que la pequeña piedra daría en el blanco pareció una eternidad que se fue llenando del arrepentimien...
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Querida Magi, Bien me dijo mi papá que no viniera. Que él se había alejado de todos ustedes por algo. Que le habían salido mal y no sab...
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